viernes, 18 de noviembre de 2022

día 4688 de esclavitud, castrado permanentemente

el objeto ha tenido un día muy duro en el trabajo. no es que pasara nada excepcional realmente, nada distinto del resto del tiempo o que cualquier otro día. sin embargo hoy el objeto no se sentía con fuerzas para afrontar tanta humanidad, tantos egos en marcha, juntos y actuando a la vez. por la tarde la cosa cobró más sentido cuando el Dueño le dijo que Él también era responsable porque estaba teniendo un mal día. la conexión que existe entre ambos trasciende la distancia y se hace cada vez más sorprendente. en cualquier caso el objeto tiene que aceptar que no siempre está en la misma disposición, en las mismas condiciones. eso parece una contradicción con el hecho de ser un objeto, pero como dice el Dueño, los elementos externos hacen imposible que el objeto viva completa y plenamente su existencia como objeto. el tener que hacer pasar por humano crea una inevitable distorsión en su comportamiento y en su entorno, y eso le afecta, es inevitable. esto supone también que el hecho de pasar todo el día de ayer encerrado, y de haber estado casi toda la tarde sumido en subspace ha hecho que la vuelta a la "vida humana" haya sido más costosa y dura. en cualquier caso el objeto estuvo toda la tarde en casa, en silencio, intentando recuperarse de una mañana tan nefasta. debido a su estado el Dueño le eximió de llevar el collar y los grilletes, para que pudiera descansar mejor. el Dueño es excesivamente considerado con su objeto.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

relato/novela I

esto es una novela río, o pretende serlo y el objeto va a publicarla, con permiso del Dueño, por entregas. aún ni siquiera tiene título así que se aceptan sugerencias.

I

Madrid tal vez no fuera Amsterdam o Londres, pero caminando por Colón con sus pantalones y su chupa de cuero, le daba igual. Hacía frío, así que iba con la chaqueta abrochada hasta arriba y le salía vaho por la nariz al respirar. No sentía la temperatura en las manos por los guantes, pero le gustaba el sonido que hacían sus botas en el suelo, marcaban el ritmo de su vida, y eso le encantaba.
Nadie lo miraba, a pesar de tener un aspecto bastante agresivo: todo de cuero, cabeza rapada, barba apenas perfilada. sabía que era alto y que llamaba la atención por su cuerpo bastante trabajado. Le gustaba aquello. Cuando caminaba se centraba en el ritmo de sus pasos, en el sonido de sus botas, y esa cadencia le hacía meterse en sí mismo, y  entraba en una especie de estado de meditación. Sus mejores ideas se le habían ocurrido en ese estado. Hoy se dedicó a recordar.
No pudo evitar llevarse la mano al cuello y palpar, bajo el duro cuero, la pesada cadena y el candado que la cerraba. Había sido hace tres meses. Cuando lo invitaron a la fiesta no pensó que ocurriría nada, que sucedería lo más mínimo, tanto que pensó seriamente en no ir, pero llevaba varias semanas de trabajo intenso y consideró que podría ser una buena distracción.
Se puso sus mejores galas: el pantalón y la camisa de cuero, y por supuesto las botas. Tardó poco en llegar al local, el Box, al lado del Eagle, un antro lederón, oscuro, pero con un estricto dess-code. Allí los mirones estaban de más y se quedaban en la puerta. O ibas de cuero o latex, o no entrabas. Esa seriedad le gustaba.
Entró y saludó a algunos conocidos. Era una persona algo solitaria, aunque aparentemente se comportaba de forma extrovertida y muy sociable. Sin embargo era más una actitud que un sentimiento sincero. Vivía mucho para sus adentros y valoraba en demasía las expresiones simbólicas antes que las palabras. Para él las cosas estaban cargadas de significado y de sentido, y usaba esos significados.
Esa noche, por ejemplo, se había puesto una cadena alrededor del cuello, con un candado. Como no tenía dueño, lo llevaba abierto. Cualquiera podría haber pensado que era un esnobismo, pero él lo vivía con toda intensidad, con pleno sentido. Era de la Vieja Tradición, no como esos esclavos y sumisos modernos que se dedicaban a diseñar y fantasear cosas nuevas, a innovar. A él le gustaban las viejas costumbres, y no pertenecer a nadie significaba llevar el candado abierto.
Desde que habían declarado legal la esclavitud voluntaria aquellos locales habían proliferado como setas. Ya no tenían que ocultarse, y los clientes podían expresarse libremente, lo cual no dejaba de ser una contradicción. Ya no era extraño ver por la calle una Dominatrix llevando con collar y correa a su esclavo, como si fuera su mascota, o ver a tios vestidos de latex encaminarse a su trabajo. Tampoco era raro ver como una esclava se arrodillaba en medio de la calle al encontrarse con su Amo y le besaba las botas en señal de sumisión y obediencia, tras lo cual se marchaban juntos a cenar, ella siempre unos pasos por detrás de Él por supuesto.
Nadie pudo preveer lo que ocurrió. La propuesta, nacida como una forma de atender las demandas de una minoría, había permitido que una multitud silenciosa diera rienda suelta a sus deseos y empezaran a firmarse contratos de esclavitud. En poco tiempo superaron con creces a las ceremonias de matrimonio. Al menos eso es lo que decían los libros de historia, porque él no había conocido el mundo pre-esclavitud. Siempre había vivido en un mundo de Amos y esclavos, de Amas y sumisas, de relaciones de Dominación y sumisión. Como policía había tenido que intervenir en perseguir a más de un esclavo o esclava fugado y llevarlo ante su Amo o Ama. Por supuesto podían ser liberados, pero era algo que no dependía de ellos. Por eso siempre que tenía ocasión decía a todos que fueran extremadamente cuidadosos a la hora de firmar sus contratos, porque una vez hecho eran vinculantes.
Todo había cambiado después del apagón, que se había producido quince años antes de que él naciera. Cuando volvió la electricidad se habían borrado todos los datos, en todo el planeta. Los sueldos, las hipotecas, y todo aquello que estaba en soporte digital. Fue un comenzar de nuevo y pareciera como si, una vez sin luz, todo el mundo buscara en su oscuridad. Algunos se dieron cuenta que necesitaban protección, Otros que podrían ofrecerla. Algunos se angustiaron tanto que decidieron que nada tenía sentido y que no iban a hacer ninguna elección más. Entonces alguien propuso reinstaurar la esclavitud, pero solo de forma voluntaria, con un estricto sistema de control. Y el noventa por ciento de la población aceptó. Hoy, cuarenta y cinco años más tarde, la sociedad era otra.
-Buenas noches, T. -dijo el portero abriéndole la puerta.- Te hemos echado de menos.
-He estado muy ocupado con el trabajo -contestó T.
-Siempre salvando la sociedad -respondió sonriendo el portero.
El local estaba lleno. El Box era un lugar exclusivamente gay y sabía que sólo había Amos y esclavos. Las normas eran claras y él las conocía a la perfección, de hecho su trabajo era que se cumplieran. Como esclavo no podía iniciar una conversación con un Amo. Eran Ellos los que tenían que tomar la iniciativa. Tampoco podía hablarle a un esclavo sometido sin permiso del Amo, así que sus interacciones sociales se iban a limitar a esclavos sin Amo o a los Amos a los que les apeteciera dirigirse a él. Esa había sido una de las razones por las que se había planteado no ir. En la sociedad postapagón, o pertenecías a un Amo o Ama o eras casi un paria social.
La educación formal había desaparecido tras el apagón y la aprobación de las leyes de esclavitud voluntaria. La formación de las nuevas generaciones quedó en mano de los Superiores, nombre genérico para designar a todas y todos los Dominantes. Había gente especializada que aceptaba alumnado y los formaba en conocimiento y habilidades con un estricto régimen de disciplina. El pensamiento subyacente es que tanto si eras Dominante como sumiso, la formación era necesaria para encauzar y darle utilidad a esos instintos. Un Amo sin formación era muy dificil que pudiera entrenar a un esclavo, y un esclavo sin formación era una carga inútil así que todos los porgenitores se preocuparon de buscar a las mejores Formadoras y Formadores que pudieran encontrar para sus hijas e hijos. El analfabetismo había desaparecido y la lectura y escritura creativa se habían generalizado. Paradójicamente la esclavitud voluntaria trajo un repunte cultural no visto antes.
T había pasado los duros años de formación y, cuando llegó el momento, supo que sería esclavo. Lo tuvo claro desde el principio, y además que su Amo sería otro hombre. Sin embargo no había tenía mucha suerte en ese sentido. No así profesionalmente, donde había ascendido de una forma meteórica. Sus jefes valoraban sus conocimientos y su inteligencia y mucha gente en la comisaría se extrañaba de que ningún Amo se hubiera inetersado por él. Lo habían hecho, y mucho, pero no había habido respuesta por su parte. Ningún Amo, ni Ama, podía forzar a nadie a ser su esclavo. Las leyes eran claras: la esclavitud debe ser voluntaria y el contrato negociado.
El hecho es que T ahora estaba en un lugar lleno de gente y apenas podía hablar con dos o tres personas. Se encaminó hacia la barra y pidió una bebida sin alcohol. Cuando se la sirvieron comenzó a arrepentirse de haber ido. No había un sentimiento más duro que el de la soledad, salvo tal vez el darse cuenta de que tenías, a pesar de ser esclavo, que seguir haciendo elecciones en tu vida.
De camino a la comisaría, ese día frio de invierno, recordó perfectamente ese momento de tristeza y soledad. Tuvo que esforzarse por no dejarse caer incluso en la angustia. Recordó como había pensado que se bebería la cerveza y se marcharía de allí.
-Tú no deberías estar aquí.
La voz sorprendió a T que levantó la vista de su bebida y miró hacia su izquierda, de donde procedía la voz. Un rápido vistazo hizo que viera que estaba ante un Amo, un Dominante. Como él estaba vestido todo de cuero, pero de otra manera. Su chaqueta era diferente, sus botas más altas y brillantes, su pantalon tenían unas cremalleras en la entrepierna tan características de los Amos. Y luego estaba la gorra. Inmediatamente le pareció muy atractivo, pero no porque fuese guapo, que lo era, sino porque desprendía algo. Aquello le golpeó. Durante el tiempo que había pasado no había encontrado otra palabra para definirlo mejor. Fue un auténtico golpe en su mente, en su pecho, en sus entrañas, en sus genitales. Casi sintió como si lo hubieran empujado contra la barra.
-¿Perdón Señor? - consiguió articular.
-Que tú no deberías estar aquí.- Repitió mirándolo fijamente a los ojos.
T sintió que lo desnudaba, que esa mirada arrasaba todas las defensas psicológicas que había levantado desde hacía tiempo. Sintió que se encogía por dentro. La boca se le secó y, por primera vez en su vida, comprendió por qué determinadas personas se meaban encima. Sus piernas flaquearon y se cortó su respiración.
-Tú deberías estar en mi casa, encerrado en una celda en la mazmorra de mi sótano.
El Amo había pronunciado esas palabras asépticamente, como quien habla del tiempo o dice que quiere un kilo de verduras. Las dijo sin apasionamiento, sin duda, sin altivez, con absoluta normalidad. Sencillamente estaba constatando un hecho.
T no pudo contestar. El Amo volvió a hablar mientras agarraba la cadena que tenía al cuello y tocaba con sus dedos el candado.
-¿Sin Amo? No entiendo como puede ser eso. Debes sentirte muy perdido y sólo.
  T no pudo contestar. No podía apartar la mirada. No se la sostenía altivamente sino que estaba como hipnotizado. Nunca se había sentido de aquella forma. En todas las situaciones, algunas muy duras, en las que había estado, siempre había sido alguien resuelto y eficiente. Ahora estaba ante aquel Amo como un niño sin palabras y sin voluntad.
El Amo le agarró la nuca con su mano y lo acercó hacia sí. Era algo más alto que T, así que tuvo que agacharse para darle un beso en la boca que más que un beso fue una toma de posesión. Le metió la lengua, lo lamió, y recorrió cada uno de los centímetros de ella. No pidió permiso, tampoco lo necesitaba. T sintió que aquello ya era del Amo y lo único que hacía era coger lo que era suyo, porque él no podía rechazarlo, ni negarlo. Perdió la noción del tiempo y de donde estaba. Recordaba el olor del Amo aquella primera noche. Su masculinidad convertida en perfume natural, mezclado con el cuero. La aspereza de su barba raspándole y la suavidad de su mano enguantada en su nuca. Cuando El decidió dar por finalizado el beso lo separó y dijo:
-Acabas de llegar, pero no hay nada para tí aquí. Sígueme.- y comenzó a caminar hacia la puerta.

FdD adoración


menos llamativas que las de ayer, pero igual de excitantes, especialmente cubiertas de cuero. cuero y botas, la combinación perfecta para el bdsm. servirlas sería un honor y un privilegio. los inferiores vivimos para servir, obedecer y para someternos a nuestros Superiores, dando felicidad y placer a nuestros Amo, justo como las botas o el cuerpo. en ese sentido ¿qué nos diferencia de ellas? nada. de hecho en ocasiones, cuando la sumisión y la entrega es muy profunda lo que ocurre es que nos situamos incluso por debajo. al menos eso ocurre con el objeto y el Dueño. esto se siente por debajo de las botas del Dueño, siente que ellas valen más y por eso deben ser cuidadas y honradas por el objeto. al fin y al cabo ellas protegen los pies del Dueño, le dan calor y evitan que se dañen. ¿no merecerían ya solo por eso adoración?

jueves, 17 de noviembre de 2022

día 4687 de esclavitud, castrado permanentemente

hoy es fiesta local así que el objeto no ha ido a trabajar. estuvo por la mañana haciendo cosas en casa y por la tarde pasó una de esas cosas inesperadas pero que cambian al objeto profundamente. todo comenzó con el objeto diciendo al Dueño que iba a estar solo y que no tenía nada que hacer. entonces comenzamos un intercambio de mensajes que fue subiendo de todo. es en la mente del objeto, significa estar cada vez más profundamente en subspace. a medida que avanzaba la conversación el objeto fue sintiendo como su mente se desconectaba de su cuerpo y hasta le costaba escribir. el Dueño lo notó enseguida. cuando está en este estado, al borde de "caer", como dice el Dueño, al objeto le entra cierto temor, especialmente cuando es a distancia porque teme no poder volver a la normalidad. es entrar en un estado de relajación tan profunda que no controla nada de su cuerpo y del que le cuesta mucho volver. sin embargo es un estado de subspace tan profundo que allí hay una calma radical, una paz total. y el Dueño mandó un mensaje diciendo que iba a estar así las próximas tres horas. el objeto se asustó porque no sabía cómo saldría, pero el Dueño lo tenía todo pensado. llamaría al objeto y lo sacaría de ese estado ¿debería decir de trance? el objeto no lo sabe. el hecho es que, cuando terminó la conversación esto no se podía mover lo más mínimo, aún siendo consciente de todo lo que ocurría. es difícil explicar lo que es estar así a alguien que no lo haya experimentado, pero espera que quienes sí lo hayan hecho lo entiendan. y así pasaron dos horas y media, sin poder moverse y sin tener conciencia del tiempo. el teléfono comenzó a sonar y el objeto hizo un esfuezo por obedecer y comenzó a tomar conciencia de su cuerpo, a reconectar. no cogió la llamada, que tampoco era del Dueño. alguien había interrumpido "la sesión". al objeto le costó volver a la normalidad y se comunicó con el Dueño que le dijo que al menos había estado dos horas y media en subspace profundo. esta es una puerta que, una vez cruzada, el objeto no sabe a dónde puede llevarlo ¿cuánto tiempo puede mantener el Dueño al objeto en ese estado? puede hacer que esa "desconexión" sea casi permanente? el objeto sí que ha sentido que puede estar en subspace y haciendo cosas, lo que ha denominado "subspace activo". es cierto que las condiciones que rodean al objeto hace que lo pierda menudo pero en la situación adecuada, quien sabe cuánto tiempo podría estar así.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

twitter está moribundo, larga vida a mastodon

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FdD botas


botas, motos... solo falta cuero, pero tampoco es necesario. de hecho solo las botas son suficientes. que hay fetichistas de las botas es algo incuestionable. que éstas ocupan un lugar importante en el bdsm lo es menos aún. que hay tantos tipos y amantes de ellas como fetichistas es evidente. incluso hay un fetichismo por una marca concreta, las sendra, que son precisamente las que le gustan al Dueño y de las que tienen una gran colección. para el objeto las botas altas son un símbolos de autoridad, una señal de poder y de control. pisar con botas es tomar el territorio, controlarlo y poseerlo. por eso cree el objeto que ha aparecido el trampling, que es conseguir la excitación pisando cosas y destruyéndolas, normalmente con botas. el objeto tiene que reconocer que las de hoy, incluso sin ser sendra, son espectaculares, el complemento ideal para una moto como esa. ante unas botas así el objeto, y cualquier inferior, no puede sino arrodillarse y besarlas, lamerlas para que estén limpias, obedecerlas porque son las botas del Amo.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

día 4686 de esclavitud, castrado permanentemente

en el primer mensaje de la mañana el Dueño le preguntó al objeto como se encontraba. el objeto contestó que físicamente se encontraba mejor pero que anímica y psicológicamente igual que ayer. entonces el Dueño le respondió diciéndole que el objeto se encontraría así durante algún tiempo, así que era mejor que se acostumbrara. cuando el objeto le preguntó la razón el Dueño le dijo que era porque Él mismo tenía muchos problemas y estaba preocupado. por supuesto se refería a la conexión, a ese vínculo extraño, casí sobrenatural, que existe entre el objeto y el Dueño. ya ha pasado hace tiempo de ser una coincidencia que el estado anímico o las cosas que le pasaban a uno influyan en el otro. de esta forma el Dueño sabe perfectamente cómo se encuentra el objeto y el objeto siente qué le está pasando al Dueño. se le antoja al objeto que es más en su dirección hacia el Dueño que a la inversa, así el Dueño controla al objeto que no tiene ninguna intimidad, mientras el Dueño mantiene la suya. no hay explicación para esto. de hecho el objeto no puede demostrar que no sea una fantasía salvo la cantidad de veces que ha sentido algo sin explicación y, al ponerlo bajo las botas del Dueño, Éste le ha dicho la razón. cosas más raras se han visto.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

minirelato

cualquier intento de protesta desapareció cuando el Amo metió la mordaza en su boca. era una mordaza de bola, muy grande, demasiado grande. aprovechó al cerrarla tras el cuello para apretarla aún más y ajustarla. al terminar no podía mover los labios, ni la boca. pronto empezó a formarse saliva y a caer descontroladamente. desesperado solo pudo abrir y cerrar las manos que tenía atadas a sendos postes de la mazmorra.

FdD respetable

una persona "respetable" quedaría escandalizada ante una imagen como esta. de hecho puede que también quedara angustiada pensando que esa persona necesita ayuda, que se había caído desde la escalera y estaba accidentada. sin embargo basta un análisis de cómo están colocados los grilletes de las piernas para ver que no es así. están puestos estratégicamente para que el inferior precisamente esté en la postura en la que está pero no pueda irse arrastrando. de poder ponerse de pie quedaría de rodillas, una postura infinitamente más incómoda. este es un claro ejemplo de lo diferente que vemos la realidad los Superiores e inferiores y el resto del mundo. esta imagen no suscita en el objeto angustia, ni urgencia, sino envidia, añoranza, deseo. estar esposado de esa manera en el suelo, sería la situación ideal para este objeto, porque ese es su sitio natural, el sitio desde el que debe ver el mundo. y lo debe ver así, inmovilizado, atado, sumiso, obediente, dependiente. el inferior debe abandonar toda esperanza de libertad, de autonomía, de autosuficiencia. debe aprende que nada depende de él. eso lo convertiría en un esclavo "respetable".

martes, 15 de noviembre de 2022

día 4686 de esclavitud, castrado permanentemente

el objeto se ha sentido hoy físicamente mal. se levantó con mareos y mal cuerpo, como quien está a punto de caer enfermo. durante el día la cosa no mejoró demasiado así por la tarde intentó descansar por orden del Dueño, que curiosamente se sentía igual que el objeto. el primer pensamiento del objeto es que había cogido algo, el covid de nuevo, la gripe o algo parecido. es cierto que en las últimas semanas no ha parado y que ya siente el cansancio, sobre todo psicológico de tener que estar simulando constantemente ser un humano. no puede entender cómo pudo vivir más de la mitad de su vida pensando que eso era lo normal: ese grado de violencia, de lucha estúpida por ponerme yo y quitarte tú; ese "a mi nadie..." o "yo digo la última palabra". si los humanos se dieran cuenta de lo cansino que es y de lo agotador que es su forma de vivir. y eso sin entrar en el quiero más, quiero más, quiero más. es realmente extenuante. al objeto le resulta así al menos. desde que el Dueño le abrió los ojos y empezó a ver el mundo que le rodeaba de otra manera, no ha parada de darse cuenta de cosas. es algo que agradece profundamente al Dueño, pero también es cada vez más consciente de que esto tiene fecha de caducidad, porque el objeto no podrá vivir de esta manera mucho tiempo.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

perfiles Leathero

 
 
 
finlandia es la patria de tom of finland y también de este lederón. para visitar su perfil en twitter pincha aquí.

FdD esclavitud voluntaria


ayer decíamos que los objetos existían, y ofrecíamos una prueba documental fotográfica. hoy afirmamos lo mismo de los esclavos, y aportamos una prueba similar. aunque la esclavitud histórica terminó en muchos países, desgraciadamente sigue vigente en otros de forma encubierta, la esclavitud voluntaria es una realidad, que el bdsm ha hecho posible. esto ha llegado a pensar que incluso en la antigüedad había personas que entraban en esclavitud voluntariamente, por propia iniciativa. hay suficientes testimonios de personas que no reprochaban ser esclavos ni querían la libertad. la esclavitud voluntaria parece haber existido siempre, solo que antes estaba respaldada legalmente y hoy en día esto es imposible. lo que parece innegable es la necesidad de algunos seres humanos de someterse a otros seres humanos y reconocerlos como sus Amos, Dueño o Propietarios. esto no va a entrar en las razones psicológicas, físicas o incluso espirituales que llevan a esta decisión. lo que sí parece obvio es que están ahí, cada vez son más, cada vez se forman más y mejor y cada vez hay más posibilidades de entrar en contacto con otras personas como ellos. tanto para Amos como para esclavos la sumisión convertida en esclavitud, puede ser un auténtico regalo porque les da un lugar en el mundo, un espacio donde vivir y donde existir "libremente".

lunes, 14 de noviembre de 2022

día 4685 de esclavitud, castrado permanentemente

algo ha pasado en los últimos días en el interior del objeto. se está despertando con un fuerte sentimiento de sumisión, casi como si estuviera permanentemente en subspace. no sabe el objeto si es la ciclotimia o algo más. tal vez sea que la naturaleza de esclavo, de inferior, se va imponiendo poco a poco y cada vez son menos los momentos en los que esto olvida que no es más que un objeto propiedad del Dueño. antes era un problema porque vivir entre humanos simulando ser uno de ellos hace que a veces olvides que no lo eres. sin embargo se ha asentado en el interior del objeto una especie de inquietud existencial", por llamarlo de alguna forma. es una especie de incomodidad de estar con gente, de comportarse como ellos, de hablar entre ellos. es un vacío que cada vez se hace más grande y que, como dice el Dueño, cuando llegue a su máximo desarrollo, el objeto será incapaz de vivir entre humanos. habrá llegado el momento entonces de ser encerrado definitivamente.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega

cartas desde la mazmorra

la mazmorra es un lugar ideal para ver las cosas desde otro punto de vista. allí abajo no hay ruido, no hay ventanas que distraigan la vista. no hay influencias externas y no se puede uno despistar con cantos de sirenas ni cosas de diseño. de hecho una mazmorra no tiene más decoración que los instrumentos que se utilizan para someter al prisionero, al enjaulado. no es algo fashion sino que está desnudo de todo artificio, lo cual resulta extremadamente auténtico, escandalosamente auténtico. porque cuando se cierra la puerta de la mazmorra la esperanza se queda fuera y lo que queda dentro es la realidad, desnuda y radical. si entras en ella de forma voluntaria debes estar dispuesto a dejar todo fuera y a quedarte con aquello que te permitan, no con aquello que desees, que además puede ser sustraído en cualquier momento sin que tengas nada que decir. así es vivir en una mazmorra: vivir completamente dependiente, sin saber si saldrás o si esas paredes serán lo último que verás. para quienes entran obligado es una especie de infierno, pero para quienes lo hacemos voluntariamente es un trozo de cielo en la tierra porque nos proteje del entorno, de los peligros de fuera, de aquello que nos puede agredir. es un refugio.

FdD objetos con forma humana

los objetos con forma humana existen. basta con mirar la foto de hoy para darse uno cuenta de que es así. otra cosa diferente es el tiempo que puedan estar así o qué significa que esos objetos existan. el hecho es que no hay un trozo de piel a la vista, que podría ser nuestro vecino de al lado, nuestro compañero de trabajo o incluso nuestra propia pareja, y no nos daríamos cuenta. está tan sujeto, el bondage es tan fuerte, que no puede controlar su propia vida. no puede comer aunque tenga hambre. no puede ir al baño aunque tenga ganas. ni siquiera puede hablar si tuviera algo que decir. no puede ver lo que le rodea, ni sentir nada a su alrededor. puede incluso que solo respira porque su Amo se lo permite. si eso no es ser un objeto que venga alguien a convencer al objeto. si, definitivamente los objeto con forma humana existe, si no que vengan a ver esta foto.

domingo, 13 de noviembre de 2022

día 4684 de esclavitud, castrado permanentemente

el objeto ha tenido que confesarse con el Dueño hoy. esto se levantó profundamente sumiso, servicial, entregado, dominado, controlado, en definitiva en subspace y la conversación inicial con el Dueño no hizo sino profundizar este sentimiento. y entonces el objeto se dio cuenta de que, desde que regresó la última vez de servir al Dueño, no ha obedecido sistemáticamente la orden de estar con el collar y los grilletes mientras está solo en casa. es una orden sencilla, que además le hace bien al objeto, por lo que cada vez encuentra más inconcebible que no la cumpla. no sabe si es por el calor o la comodidad de poder trabajar sin ellos pero, al final, es una victoria del ego y de la humanidad frente a la sumisión y la obediencia. los grilletes deben ser tan naturales como lo es la jaula o como lo son las botas. no es algo opcional, algo elegido. es algo ordenador por el Dueño para el bien del objeto. tal vez esta sea la clave de todo, el bien del objeto. porque el Dueño nunca hace nada en contra del objeto sino todo buscando su bienestar, su desarrollo como inferior, para que alcance al paz y la tranquilidad que tanto necesita y que siempre busca y que solo ha encontrado bajo las botas del Dueño. no es obligación del Dueño controlar si sus órdenes se cumplen. se deben cumplir y punto. cuando no ocurre entonces el objeto debe confesar que ha sido así y cumplir su penitencia.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD domesticación

el cuero siempre ha sido un elemento presente en la moda. al principio se consideraba transgresor, rompedor, contestatario, hasta que a razón de repetirlo y repetirlo ha acabado siendo domesticado. el capitalismo es experto en eso, en coger cosas de los márgenes, elementos que cuestionan el sistema y domesticarlos, quitándole todo lo que tienen de alternativo. algo parecido puede pasar con el bdsm. el objeto encuentra que tiene en sí mismo un fuerte poder transformador, una fuerte crítica social a valores que a primera vista pueden parecer importantes pero que no son más que una cortina de humo que justifica la desigualdad. estar pendientes de esa domesticación, para evitarla, es una de las principales funciones de Amos y esclavos. lo auténtico atrae, pero cuando se convierte en marca se convierte en una producción en masa.

sábado, 12 de noviembre de 2022

día 4683 de esclavitud, castrado permanentemente

incluso en fin de semana el objeto ha tenido que afrontar un problema del trabajo, que ha implicado una llamada telefónica y una conversación difícil. no se le ha escapado al objeto que hace algún tiempo, bueno antes de ser convertido en un objeto por el Dueño, la situación de hoy lo habría superado, y con creces. habría sentido mucho angustia y ansiedad, y la imperiosa necesidad de quedar bien. ahora el objeto lo único que tiene que hacer es ser justo y honesto consigo mismo y con los demás. como no espera ninguna alabanza, ni las necesita tampoco, lo que piensen otros humanos no importa. irónica y paradójicamente, eso le da al objeto una "libertad" asombrosa. justo a esto el objeto hoy ha dormido muchísimo, posiblemente fruto de la paz y tranquilidad que le da saberse propiedad del Dueño, y ese descanso ha hecho que esté en casi permanente subspace, lo que ha repercutido en una mayor paz aún.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD dependencia


simbólicamente no hay acto más profundo que arrodillarse. es lo que se hace ante los dioses, lo que se hacía ante los reyes que eran dioses, y lo que hacemos ante nuestros Amos y Señor. para nosotros son eso: reyes y dioses. nos controlan, nos poseen, buscan nuestro bien, nos llevan a desarrollarnos plenamente. rendirles obediencia es un pequeño elemento en respuesta a todo lo que Ellos nos dan. de ahí la mirada de devoción del sumiso. de ahí la mano sujetando del Amo. ambos están cautivos, uno por ser propiedad del Otro; el Otro por haber conseguido lo que siempre deseó. es más que una relación simbiótica. va más allá porque para los inferiores es una relación de dependencia.

viernes, 11 de noviembre de 2022

día 4682 de esclavitud, castrado permanentemente

el día ha ido relativamente bien. el objeto ha hablado lo mínimo, lo justo y necesario para pasar por un humano. el Dueño le ordenó eso por la mañana, a primera hora y el objeto obedeció. contravenir esa orden hubiera significado un castigo. de hecho es una norma permanente, el objeto debe hablar lo justo, si habla demasiado debe confesarlo y ser castigado. hablar de más no es una opción. como las botas o la jaula, ese debe ser un rasgo de su carácter, una característica de su interacción social: ser parco en palabras. el Dueño lo ha dicho muchos veces. existen esas personas que hablan lo justo y necesario. así debe ser el objeto. el habla es un atributo humano, y se usa normalmente para dar tu opinión, para imponer tu criterio, para razonar tu argumento o para poner a alguien a parir. ninguna de esas cosas está dentro de lo que debe, o puede, hacer un inferior, así que el silencio es la mejor opción. además hablar es un coste enorme de energía porque es lo que utiliza el ego para imponerse. mediante las palabras los hombres intentan quedar por encima del otro, luchar sin usar la fuerza física, que no la violencia, porque las palabras pueden ser muy violentas. por tanto hablar mucho es entrar en el terreno minado del ego, con la alta probabilidad de caer en sus redes. el silencio, igual que el encierro o el bondage, no es una privación de algo, sino una protección contra el ego. la realidad es que, cuando el objeto termina el día y hace examen de conciencia, se siente mucho mejor cuando no ha hablado demasiado que cuando sí lo ha hecho.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD consistencia


la sumisión no es un acto puntual. puede serlo si lo vives como algo sexual esporádico que haces en un momento dado. sin embargo los que la vivimos como una forma de vida la vivimos de manera permanente, constante, diaria, consistente, estable. es algo que nos impregna y de lo que no podemos, ni queremos, huir. la sumisión está siempre ahí y cuando no lo está empezamos a perdernos, a confundirnos, a equivocarnos. cuando los Amos nos mantienen en ella, incluso a veces en contra de nuestra voluntad, lo que están haciendo es conducirnos hacia nuestro bien. igual que a un niño, aunque se enfade, no se le permite comer constantemente golosinas o chocolate, y se le obligue a comer verduras o fruta, la sumisión debe tener ese punto de fuerza, porque los inferiores somos como ese niño, sólo queremos lo que nos apetece, que no siempre coincide con lo que es bueno para nosotros. vivir la tensión es necesaria, vivir la opresión es un regalo. agradece a tu Amo que se duro contigo. es la forma que tiene de decirte que vales la pena.

jueves, 10 de noviembre de 2022

día 4681 de esclavitud, castrado permanentemente

siempre está el peligro de perderse, de apartarse del camino. el trato con el ego, con los egos, puede hacer que acabes confundido y pensando que la realidad que ellos te plantean es la realidad, o tu realidad. hoy ha sido uno de esos días en los que el objeto ha visto la tentación de cerca, no de abandonar, no de huir, sino de aceptar como válido algo que no lo es. afortunadamente el Dueño siempre está ahí para centrar al objeto. no, no vayan a pensar que está esto hablando de un demonio con cuernos que se le presentó para tentarle con alguna cosa. no. sencillamente la dinámica de vivir entre los humanos hizo que el objeto estuviera triste y alicaído, serio y pensando si algunas cosas merecían la pena. y entonces viene el Dueño y dice una frase lapidaria: "tú ya no tienes nada que ver con ese mundo". y así es. esto ya no tiene que ver con esas luchas intestinas por sobresalir, por imponerse, por salir en la foto. está en otro nivel, más abajo, pero otro nivel. no puede ser humillado porque no tiene orgullo. no puede ser criticado porque la obediencia está por encima de todo. no puede fracasar al igual que no puede tener éxito. cuando el Dueño le dijo eso sintió como se quitaba un enorme peso de encima, otra vez, y como volvía la paz.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD deseos del Dueño


"el hombre de las botas". así fue como se refirieron al objeto la última vez. al ver las botas de la FdD de hoy el objeto reconoció las que lleva siempre. tiene dos pares, uno negro y otro marrón. los pantalones también podrían ser los del objeto. ser el hombre de las botas es todo un honor, y como ha dicho el Dueño a menudo, se ha convertido en una señal de identidad, en una forma de ser reconocido por los demás. lo dicen en el trabajo, que se oye venir al objeto en la distancia, y todo el mundo sabe que viene. no lo hace esto por presumir, ni por estar por encima, sino por obediencia, por sumisión, porque ese es el deseo del Dueño.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

día 4680 de esclavitud, castrado permanentemente

el objeto ha tenido que volver a poner límites a unos humanos que querían pisarlo y pasar por encima del Dueño. al objeto le parece increíble como la gente intenta abusar de otros, y hacer pasar cosas esperando que nadie diga nada porque no estamos acostumbrados a protestar. pues hoy no ha sido así y de hecho esas personas se han quedado muy sorprendidas cuando el objeto ha hablado y les ha dicho que no le gustaba nada lo que estaba pasando. por supuesto, como ocurre con los humanos, intentaron justificarse, especialmente porque no esperaban esta reacción. esto es una de las cosas que el Dueño ha enseñado al objeto, que lo ha mejorado: no debe dejarse pisar, nadie pisa al objeto sino el Dueño y aquellos a quienes el Dueño conceda pisar al objeto. la situación fue algo violenta, pero el objeto aguantó el tirón bastante bien. como siempre se llegó a un entente cordiale pero quedó en evidencia que el objeto no se iba a dejar doblegar fácilmente, pensando sobre todo en otras ocasiones.
inmediatamente después tuvo lugar una reunión en la que el objeto sobresalió por sus intervenciones. no es ego ni orgullo sino constatación de una realidad, que además no es mérito del objeto sino del Dueño que lo hizo de esa forma. ha sido Él quien ha modelado al objeto y lo ha hecho poder afrontar este tipo de situaciones. por la tarde el objeto estaba tan agotado que puso bajo las botas del Dueño estar tranquilo y descansando un poco. el Dueño se lo concedió.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

minirelato

a medida que el Amo iba cerrando la cremallera del traje de látex notaba como se apretaba y pegaba a su piel. sintió como tocaba cada centímetro de piel. al llegar al cuello ya sentía la presión en todas partes: manos, pies, brazos, pecho. ningún espacio quedaba a la vista, solo latex negro. el Amo siguió cerrando y el latex se fue pegando a la cara y se ajustaba cada vez más. los orificios para la nariz eran los únicos agujeros pero gracias a los que cuales podía respirar. el acto final fue sentir como un candado apretaba la cremallera del resto del traje. sin ver, apenas sin oír y sin poder hablar el Amo lo giró hasta tirarlo dentro del saco. subió una nueva cremallera y una nueva presión. sabía que al terminar no podría moverse.